sábado, 27 de julio de 2013

Guanche aguail: Silencio guanche

Tras la resaca de las presentaciones, han surgido nuevas incertidumbres y algunos afortunados encuentros, con personas con inquietudes por saber algo más sobre la cultura guanche. Una de las constantes en las conversaciones ha sido la inclusión en la obra de los nueves silencios guanches.

El número nueve no tiene ningún significado especial por parte del autor. Igual podían ser ocho, como podían ser diez. En esta obra, lo importante son las palabras, no los números. Pero las palabras no pueden entenderse sin los silencios, como se puede apreciar en el siguiente texto:
elsilencioeselespacioquenecesitalapalabrapararespirarparaencontarseasimismacomoquiensemiraenelespejoyesperaversereflajadoperositepegasalespejonopuedesmirartealcompletoodentrodeuncontextoporquenohaydistanciaparacontemplarlelindividuooelconjunto.

El silencio también es el tiempo sobre el que reposa la palabra. La palabra es efímera, como el ser humano, pero se perpetúa de uno a otro, hasta que alguno decide cambiarla o, simplemente, se olvida, se deja de usar.

Las palabras utilizadas por el ser humano a lo largo de su corta historia son miles de millones, pero sólo unos pocos millones de palabras son utilizadas en la actualidad en los cerca de 7.000 idiomas, que hablan los más de 7.000 millones de seres humanos. por lo tanto, la palabra es, siempre y por definición, primero silencio y, luego, excepcionalmente, palabra. Palabra compartida por seres humanos, que conforman un idioma. Pero ¿qué es un idioma?

La Real Academia Española de la Lengua dice textualmente en su vigésimo diccionario: (Del latín idiōma, y este del griego ἰδίωμα, propiedad privada). 1. Lengua de un pueblo o nación, o común a varios. 2. Modo particular de hablar de algunos o en algunas ocasiones.

La definición de la wikipedia es un poco más extensa y dice lo siguiente: Idioma (del latín idiōma, y éste del griego ιδίωμα, 'peculiaridad', 'idiosincrasia', 'propiedad') o lengua, es un sistema de comunicación verbal o gestual propio de una comunidad humana. En la práctica, hay idiomas muy similares entre sí, a los que se llama dialectos, o más propiamente variedades lingüísticas, mutuamente inteligibles. La determinación de si dos de esas variedades son parte o no del mismo idioma, es más una cuestión socio-política que lingüística.

Respecto al número de idiomas, esta misma fuente revela que el Ethnologue, en su resultado del año 2009, indica que hay alrededor de 6909 lenguas en el mundo. Aunque el número de idiomas actualmente hablados es difícil de precisar debido a varios factores:

En primer lugar, no existe un criterio universal que permita decidir si dos hablas con cierto grado de inteligibilidad mutua, deben considerarse dialectos de un mismo idioma histórico o dos lenguas diferentes.

En segundo lugar, existen áreas del planeta insuficientemente estudiadas como para precisar si los grupos humanos presentes en ellas hablan realmente la misma o mismas lenguas que otros grupos humanos más conocidos. Esto se aplica especialmente a Nueva Guinea; ciertas áreas del Amazonas donde existe constancia de más de 40 tribus no contactadas; el sureste del Tíbet, oeste de Nepal y norte de Birmania y una de las Islas Andamán.

En tercer lugar, de tanto en tanto se descubren hablantes o personas que recuerdan alguna lengua que se presuponía extinta, y que son capaces de emplearla en su vida cotidiana.

Aunque mucho de lo que aparece en la wikipedia suscita dudas, como en cualquier otra enciclopedia, en este apartado aparece una relación alfabética de lenguas, donde aparecen algunas sorpresas, más por la ausencia que por la presencia.

Por ejemplo, no aparece ninguna mención a la lengua Amazig o Tamazig que es la principal referencia africana de la lengua guanche, que tampoco aparece, porque sigue guardando un prudente silencio, perturbado por la aparición del primer libro que la utiliza como expresión literaria después de 431 años, cuando Bartolomé Cairasco la usó en los diálogos de su 'Comedia del Recibimiento'.

La referencia más cercana pertenece a las lenguas tuareg (en bereber: tamashek, tamahaq, tamajak), de las que se dice que "son un conjunto de variedades de bereber altamente inteligibles entre sí, habladas por diferentes grupos de tuareg. Estas lenguas se hablan en muchas partes de Malí, Níger, Argelia, Libia, Burkina Faso y unos pocos hablantes, los kinnin en Chad. Para muchos las variedades de tuareg forman una macrolengua cuyas principales variantes son el tamahaq, el tamashek, el tamajak y el tetserret".

Y aquí me surge una duda ¿Qué nos han estado contando hasta ahora? Medias verdades, como toda la historia oficial y oficiosa, o mentiras interesadas, que equivalen a la falsedad más completa.

Mi madre me dijo una vez, que si no era para decir algo bueno, que lo mejor era callarse. Entiendo entonces que la lengua guanche haya guardado silencio hasta ahora y quizá este voluntarioso escritor haya sido un imprudente o un inconsciente, porque este silencio no era un silencio cobarde o cómplice, sino un silencio valiente y coherente, o como se dice en Esquina Paradise, el blog de Antonio Arroyo Silva (http://esquinaparadise.blogspot.com.es/2013/07/lo-que-la-momia-paria-nosdiria.html), "un silencio observador, discreto, reflexivo, revelador, desconfiado, clamoroso, irónico, resistente y persistente... un silencio guanche".

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